Los aparentemente inservibles huesos de las aceitunas pueden utilizarse para descontaminar aguas residuales industriales en un proceso basado en la biosorción y con el que se consigue la eliminación de metales pesados, según ha descubierto un profesor de la Universidad de Granada (UGR).
La investigación, desarrollada por el ingeniero químico Germán Tenorio, se ha centrado en la depuración de las aguas residuales procedentes de industrias como la pintura, los curtidos o los galvanizados. El hueso de aceituna absorbe los metales pesados por su capacidad para retener los iones metálicos en su superficie merced a la diferencia de cargas eléctricas, explicó el profesor.
Además, en este proceso no se producen subproductos, sino que se obtiene el agua limpia de contaminantes y el hueso con el metal retenido que después puede ser empleado como biomasa para obtener energía, refirió Tenorio.
Por otra parte, los huesos de aceituna (carbonizados) ayudan ya en distintos usos domésticos: para evitar malos olores en la nevera y para conservar alimentos. Los huesecitos absorben etileno y "engañan" a las frutas y verduras, evitando las consecuencias de la maduración y manteniéndolas frescas. La impulsora de este I+D aceitunero es la empresa cordobesa Charcolive, que distribuye sus productos de huesos carbonizados en España y en Japón.
La investigación, desarrollada por el ingeniero químico Germán Tenorio, se ha centrado en la depuración de las aguas residuales procedentes de industrias como la pintura, los curtidos o los galvanizados. El hueso de aceituna absorbe los metales pesados por su capacidad para retener los iones metálicos en su superficie merced a la diferencia de cargas eléctricas, explicó el profesor.
Además, en este proceso no se producen subproductos, sino que se obtiene el agua limpia de contaminantes y el hueso con el metal retenido que después puede ser empleado como biomasa para obtener energía, refirió Tenorio.
Por otra parte, los huesos de aceituna (carbonizados) ayudan ya en distintos usos domésticos: para evitar malos olores en la nevera y para conservar alimentos. Los huesecitos absorben etileno y "engañan" a las frutas y verduras, evitando las consecuencias de la maduración y manteniéndolas frescas. La impulsora de este I+D aceitunero es la empresa cordobesa Charcolive, que distribuye sus productos de huesos carbonizados en España y en Japón.
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